Integración de las TIC en el entorno del aula

30.04.2011 02:18

Aviram (2002) identifica tres posibles reacciones de los centros docentes para adaptarse a las TIC y al nuevo contexto cultural:

 Escenario tecnócrata. Las escuelas se adaptan realizando simplemente pequeños ajustes: en primer lugar la introducción de la "alfabetización digital" de los estudiantes en el curriculum para que utilicen las TIC como instrumento para mejorar la productividad en el proceso de la información (aprender SOBRE las TIC) y luego progresivamente la utilización las TIC como fuente de información y proveedor de

materiales didácticos (aprender de las TIC).

Escenario reformista. Se dan los tres niveles de integración de las TIC que apuntan José María Martín Patiño, Jesús Beltrán Llera y Luz Pérez (2003): los dos anteriores (aprender SOBRE las TIC y aprender DE las TIC) y además se introducen en las prácticas docentes nuevos métodos de enseñanza/aprendizaje constructivistas que contemplan el uso de las TIC como instrumento cognitivo (aprender CON las TIC) y para la realización de actividades interdisciplinarias y colaborativas. "Para que las TIC desarrollen todo su potencial de transformación (...) deben integrarse en el aula y convertirse en un instrumento cognitivo capaz de mejorar la inteligencia y potenciar la aventura de aprender" (Beltrán Llera).

Escenario holístico: los centros llevan a cabo una profunda reestructuración de todos sus elementos. Como indica Joan Majó (2003) "la escuela y el sistema educativo no solamente tienen que enseñar las nuevas tecnologías, no sólo tienen que seguir enseñando materias a través de las nuevas tecnologías,

sino que estas nuevas tecnologías aparte de producir unos cambios en la escuela producen un cambio en el entorno y, como la escuela lo que pretende es preparar a la gente para este entorno, si éste cambia, la actividad de la escuela tiene que cambiar".

 La comunidad educativa debe estar sensibilizada e integrar a las tecnologías de la información y la comunicación otorgándole un espacio curricular. Con la integración de las TIC en el currículo se ha desarrollado una multitud de cambios importantes en el ámbito metodológico docente.

Las instituciones deben de realizar cambios para adaptarse a los cambios tecnológicos que la sociedad experimenta, y todo esto repercute en el alumnado. Pero, sabemos que estos cambios no pueden llevarse a cabo con solo conectar ordenadores los ordenadores de los centros a la red.

Para desarrollar en plenitud un cambio en cuanto a la integración de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en el aula se deben introducir estas en el currículo. Ello implica la planificación por parte del docente teniendo en cuenta las distintas herramientas informáticas y su utilización.

 

De forma progresiva las Tics se van integrando en los diferentes niveles de la enseñanza; infantil, primaria, secundaria, universidad… Básicamente, podríamos referirnos a dos niveles de integración:

Alfabetización en TIC: conocimientos teóricos, prácticos y actitudinales relacionados con la alfabetización digital. Comprenden aspectos como el aprendizaje del uso de los ordenadores y sus múltiples periféricos, el aprendizaje de programas de uso general, la adquisición de hábitos de trabajo con estos medios y el mantenimiento de los equipos.

Aplicación en el marco de cada asignatura. En este nivel distinguimos: la aplicación específica de las TIC a cada materia –como contenido transversal como fuentes de documentación de la asignatura o uso de programas informáticos específicos. El aprovechamiento didáctico de los recursos educativos que proporcionan las TIC, para facilitar los procesos de E/A de cada asignatura. Cada profesor debe conocer los instrumentos tecnológicos y los recursos que le proporcionan las TIC.

 

En cuanto a la metodología en materia de las TIC diremos que en este acto educativo se debe realizar una sinergia entre el alumno el profesor, ambos son imprescindibles. De otra forma nos estaríamos enfrentando a fenómenos como el condicionamiento, la repetición carente de contenido y otro tipo de situaciones similares entre los individuos etiquetados comúnmente como “profesor”, “alumno”. Esto se puede lograr despertando la curiosidad, la ambición, la sed de información, o el entretenimiento, en otra persona. Cualquier estrategia en esta dirección será válida.

En cualquier acto educativo podemos distinguir tres facetas:

ENCUENTRO: consiste en una reunión en persona, una situación en la que uno se encuentra frente a otros individuos y siente el deseo de relacionarse con ellos.

COMUNICACIÓN: es un intercambio de mensajes entre dos o más personas que expresan sus sentimientos, pensamientos e intenciones de forma recíproca.

INTERACCIÓN: es un proceso en el que un docente y un alumno afectan de alguna forma las acciones y el comportamiento del otro, como resultado de un intento de alcanzar ciertos objetivos del otro.

 

 Los docentes necesitan estar preparados para empoderar a los estudiantes con las ventajas que les aportan las TIC. Escuelas y aulas, ya sean presenciales o virtuales,

deben contar con docentes que posean las competencias y los recursos necesarios en materia de TIC y que puedan enseñar de manera eficaz las asignaturas exigidas, integrando al mismo tiempo en su enseñanza conceptos y habilidades de estas. Las simulaciones interactivas, los recursos educativos digitales y abiertos (REA), los instrumentos sofisticados de recolección y análisis de datos son algunos de los muchos recursos que permiten a los docentes ofrecer a sus estudiantes posibilidades, antes inimaginables, para asimilar conceptos.

 

Debemos tener en cuenta el contexto de aplicación de las TIC. Para ello hemos de plantearnos dos situaciones: situación real y la situación ideal.

SITUACIÓN REAL: en este tipo de situaciones aparecen diferentes infraestructuras: aulas múltiples coordinadores y mesas de trabajo en grupo con dotación de portabilidad que no condicionen ni la planificación ni la ejecución de las actividades. Dentro de esta situación se ha de incidir en otro elemento, la ratio, que deberá de ser moderada ya que nos permitirá una mejor gestión del aula virtual. Y, dentro de la situación real, además, se ha de incidir en la implicación y formación del profesorado, que ha de ser de calidad. Se debe abogar por un profesorado formado y con iniciativa.

SITUACIÓN IDEAL: de igual modo que en la situación real, en la situación ideal se deben dar los siguientes elementos: infraestructuras, es decir, saber con qué equipos contamos, la ratio; cuántos alumnos hay por grupo…, implicación y formación; cuántos profesores trabajan con las TIC, qué nivel de competencia TIC tenemos, qué modelo de formación hace falta, etc.

 

Hemos comentado algunas cuestiones sobre los recursos didácticos TIC. Debemos centrarnos, en este subapartado, en los diferentes recursos existentes y que, por supuesto, son necesarios para integrar las TIC en el aula –Internet ofrece una amplia gama de recursos para la educación. Estableceremos una división, puesto que estos recursos pueden ser:

Recursos materiales. Resulta obvio citar una serie de recursos necesarios para poder desarrollar el uso y manejo de las TIC en el aula. De entre los diferentes recursos materiales es necesario el empleo del ordenador; monitor, teclado, ratón… en el aula puede disponer además, dependiendo de las necesidades de la actividad o metodología empleada por el docente, una pantalla, proyector, televisión, impresora, lápiz luminoso, grabadora de CD, etc. En este tipo de recursos cabe cualquier recurso físico indispensable para el desarrollo del contenido a enseñar, o a evaluar.

Recursos tecnológicos. Básicamente nos referimos al software y hardware necesario para el desarrollo de nuestra actividad didáctica y metodológica, plataformas web, Intranet, pizarra digital, Power Point… son, además, aquellos programas que nos sirven como herramientas para el desarrollo de multitud de estrategias metodológicas –y que hemos visto anteriormente, a lo largo del curso.

Recursos económicos. Hemos querido subrayar este tipo de recursos, pero incidiendo, sobre todo, en el coste que supone la integración de las TIC en el aula. Todos sabemos que la apuesta e inversión en nuevas tecnologías supone un gasto, pero que en definitiva revierte en la calidad y mejora del proceso de enseñanza aprendizaje.

Recursos humanos. Es necesario disponer de recursos humanos, es decir, de personal cualificado para integrar las tecnologías de la información y la comunicación en la educación. Este personal – docente deben estar perfectamente preparados –formados y la formación debe ser continua, ya que las nuevas tecnologías avanzan a pasos agigantados –lo que hoy es novedad, mañana queda obsoleto.

Recursos organizativos. Para adecuar e integrar las TIC en el aula se requiere de una serie de recursos organizativos basados en los tipos de espacios –aula de informática, biblioteca, aula de la materia… tiempos el tiempo que se dedica a las TIC en el aula, en cada una de las materias, agrupamientos –en pequeños grupos, grandes grupos, individual, colectivo…